Recibir visitas es el más grande estímulo que puede tener una página personal en Internet. Y si los «huéspedes» de ocasión la recorren de uno a otro extremos y muestran interés por sus materiales, entonces -¿quién lo duda?- el incentivo se convierte en legítima satisfacción. Hoy tuve el inmenso placer de conocer en persona a uno de los internautas que más contactan, revisan y leen mi weblog: Diego Soca Lago (a la derecha en la fotografía adjunta), un tunero radicado desde hace muchos años en La Habana y que anda por estos días dándole una vuelta a su familia en.. (Ver Más)